Bienvenidos a Las Delicias del 69

La sangre de la tierra. El dolor amargo de Dionisos escarbando entre las piedras. El suave placer que lleva a la verdad. Las bondades del vino cantadas en mil idiomas. Las maldades del vino contadas en seis mil catecismos. El vino como vínculo vertebrador de una cultura. El vino, que es producto de lujo y es producto vital. El vino, que llena discusiones, libros, poemas, obras, sueños, bodegas, hectáreas y hectáreas de este, y otros países.

No pretendemos hacer una hagiografía del vino, ni convenceremos de la necesidad de un buen producto en tiempos de crisis. No es nuestro cometido aquí. No nacemos con la intención de hacer retórica de lo elemental. Lo que en Las Delicias del 69 queremos es daros el mejor producto, ya sean bodegas independientes o conocidas, o si usan fertilizantes o reciben simplemente, lo necesario del sol y el viento. Queremos lo sustancial; para comprar y para vender preguntamos por le terroir, su composición química, la geología, la temperatura del suelo, la dureza del mismo, las laderas…; y también por les vignerois: el tronco de enredadera de las viñas, lo profundo de las raíces, la poda, el aire, la luz, la lluvia, los tímidos sarmientos. Estudiamos todo eso para que, si preguntas, podamos responder; para que si te indignas, lo podamos entender.

El vino, como decíamos, no es simplemente una decoración en una mesa bonita. El vino es tan esencial como un buen marisco, una buena pieza de carne, de queso, o quizá incluso más, porque lo que hacemos es buscar el vínculo entre el hombre y la tierra. In vino, veritas.